
Una de las controversias éticas de mayor resonancia a nivel mundial es justamente la tenencia de drogas para el consumo personal. En nuestro país existe una polémica ley sobre la despenalización para la consumición particular de la marihuana. Durante el mes de agosto, estuvo en cuestionamiento la propuesta sobre la despenalización para el consumo de drogas. Se llevó a debate parlamentario y decretaron en un tira y afloje político la despenalización para el consumo de marihuana. Esta aprobación fue excesivamente solicitada por ciertos grupos de la sociedad, llegando a realizar continuas protestas a fin de lograr su objetivo, que pese a ser aliviado por esta ley, no deja de tener un análisis controversial en cuanto a otros sectores sociales. Hablamos de que no todos festejan este fallo en el que la Justicia consideró que no es delito el cultivo de marihuana en macetas para consumo personal. Esto generó muchas polémicas, en las que se cuestiona sobre todas las cosas el efecto que la droga puede producir, y como afecta en cuanto al resto de la gente.
Entre las consecuencias más comunes encontramos que la marihuana genera daños cerebrales y del sistema reproductor, inhibe el sistema inmunológico, genera alucinaciones, sequedad de garganta, que desemboca en sed, enrojecimiento del blanco de los ojos, o conjuntiva, debido a la dilatación de los capilares oculares. Dilatación de pupilas. En consumidores empedernidos, los ojos sufren un amarillamiento remanente (debido a esta dilatación capilar casi constante) que puede alargarse mucho tiempo después de dejar de consumir, aceleración del pulso, o taquicardia, reducción de la presión intraocular, etc. Y esto puede no solo dañar únicamente a la persona que consume, sino también repercute directamente en la sociedad ya que dicha persona puede no actuar bajo una forma normal, sino bajo el efecto claro de las reacciones de la droga.
Todas estas conclusiones objetivas demostradas delimitan una finalidad de las personas que se disponen en contra del fallo. El hecho hace hincapié a la relación que genera la ADICCION de la droga, con los efectos mismos que esta produce, y su vinculación con la intención que predispone para el consumo de otras drogas diversas, y más peligrosas. Esta adicción es la que provoca la dependencia, y en muchos casos la búsqueda por satisfacer este reclamo corpóreo otorga ciertas disposiciones a conseguir de cualquier forma la manera de deleitar dicha exigencia, y esa misma búsqueda muchas veces concluye con actos nefastos como la violencia, estafa o hurto.
Sin embargo no todos opinan de esta forma. La polémica engendrada peculiarmente supone que “todas las personas tienen el derecho de ELEGIR si quiere consumir o no, se supone que es un país libre, aunque se trate a la gente como niños”. Y sosteniendo los “beneficios” que posee la marihuana correctamente cultivada y para consumo propio, subrayando los usos recreativos y médicos, y expresando que la marihuana natural no posee químicos peligrosos, es 100% pura, y es mas potente (al ser mas potente se fuma menos), y marcando también la relación que tendría con el narcotráfico, debilitándolo de manera notable; aparte de amplificar los sentidos, escuchar mejor, se siente más (mejora el tacto), oler más y sin alteraciones visuales, solo se agudiza.
Por Lucas Pecina
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