miércoles, 17 de marzo de 2010

Acerca de la existencia de Dios

Una de las controversias humanas que persiguió a los hombres a lo largo de toda la historia. Las creencias, Dios, el catolicismo. La fe.




Desde los comienzos de la historia y la filosofía, el hombre ha intentado buscar una explicación a su existencia, al porqué de las cosas, qué es el alma, el cuerpo, si somos una dualidad o no. En este sin fin de cuestionamientos, la filosofía se propone como principal problemática, justificar la existencia de Dios, en varios autores y a través de diversos argumentos.

Considero como principal filósofo a René Descartes, quien descubre la primera verdad absoluta de la filosofía: “pienso, luego existo”. En sus meditaciones el autor se propone dudar de todo hasta encontrar algo irrefutable.

Respecto a la idea de Dios, plantea tres pruebas que dan cuenta de su existencia. Aquí sólo nos referiremos a dos de ellas.

La primera consiste en que esa idea de Dios que yo tengo ha de haber sido producida por alguien, necesita una causa. Esta causa no puedo ser yo, porque yo soy imperfecto (la prueba de ello es que dudo) y lo imperfecto no puede ser causa de lo perfecto, y que en tal caso habría falta de proporción entre la causa y el efecto, y el efecto no puede ser nunca mayor que la causa, es preciso entonces que esa idea la haya puesto alguien más perfecto que yo, a saber, Dios. Por tanto, Dios existe.

La segunda se refiere a que si tengo la idea de un ente perfecto, siendo así, no le puede faltar nada, porque si le faltase algo no sería perfecto, por lo tanto, tiene que existir, porque si no existe le faltaría la existencia, sería inexistente. En la esencia o concepto de Dios se encuentra que no le puede faltar existir, de modo que Dios existe. Al ser Dios perfección le corresponde el atributo de la existencia.

Ahora bien, estos son los argumentos que plantea Descartes luego de sus seis meditaciones, para comprobar la existencia de Dios. Por otro lado, diversos filósofos se oponen a estas ideas, postulando como principal evidencia, que no se puede comprobar su existencia, ni si quiera por la fe. Claro ejemplo de ello es Kierkegaard. Este filósofo fue precursor del existencialismo al tomar como punto de partida la existencia individual, encontrarse existiendo sin haberlo elegido, teniendo que elegir qué hacer con la vida misma.

El problema fundamental es la religión, el cristianismo es una máscara vacía que no representa nada, es una paradoja y la persona al hacerse cargo de su existencia, debe elegir: Paradojas. La distancia infinita entre el hombre y Dios, y por otro lado no hay nada más cercano al hombre que Dios. Tener certidumbre objetiva de la fe, y en contraposición, tener incertidumbre objetiva de la fe, corresponde al hecho de saber si su fe corresponde al hecho objetivo.

La religiosidad es la fuente de la desesperación e incertidumbre, la fe es un salto al vacío, ya que creer es elegir a Dios aunque no sepa de su existencia, lo que es absurdo, por lo tanto lo único que hay es absurdo.

Por otra parte, y como último autor mencionado en este texto, en contraposición al argumento de Descartes mencionaremos a Nietzsche.

Para este autor, la fuerza del espíritu se expresa por la cantidad de verdad que es capaz de soportar, verdad que es considerada como “nuestro Dios”, la verdad es el valor supremo que guía el pensamiento de Nietzsche. Este conduce al hombre a superar el nihilismo (creencia en la nada) al descubrir “la muerte de Dios”, en esta se refiere a que Dios fue sólo un espejismo en el cual el hombre intentó darle un sentido a la vida. Nietzsche coincide en que el ser humano puede superar el nihilismo al afirmar el valor de la vida, sin necedad de refugiarse en la religión ni en Dios. Al postular esto, muchos se preguntan ¿que ocurrirá con los valores, las reglas y la moral?, si Dios no existe. Nietzsche sabe que la vida de acuerdo con la verdad trae grandes riesgos y aspectos negativos, debido a que todos los valores que rigen la civilización son el resultado de un error: Dios, cristianismo. Por lo que este descubrimiento deberá guiar a la humanidad hacia una crisis en cuanto a los valores de la vida, las creencias, etc.

En su libro “El anticristo”, que es una critica al cristianismo, lo plantea como la religión de la compasión, mencionando que este último aspecto “debilita la vida, y que se hace llamar virtud por los católicos, la compasión es la práctica del nihilismo...la fe es un cerrar los ojos para no padecer el aspecto de la insanable falsedad. Se hace así una moral, una santidad de esta defectuosa óptica, con la que se observan todas las cosas, se confunde la buena conciencia con la falsa visión, que se hace llamar Dios, redención, eternidad”

Dios, yo, espíritu, pecado, gracia, redención, perdón de pecado son para él tan solo causas imaginarias entre criaturas imaginarias (Dios). El mundo de Dios, es un mundo de pura ficción, todo mundo de ficción tiene su raíz en el odio hacia lo natural, va en contra de lo real, quien tiene motivos para salir de la realidad a través de la mentira, es obviamente porque sufre de ella. El predominio de sentimientos de desplacer sobre los de placeres la causa de esa moral, y aquella religión ficticia, suministra la formula de la decadencia. Aquí se plantean tres argumentos. Dos que contraponen la visión de Descartes acerca de la idea de Dios. Desde una perspectiva crítica y objetiva, considero prudente mencionar que, luego del análisis de varios argumentos, es posible concluir aclarando que Dios es una creación de la humanidad para justificar su propia existencia, ya que el hombre tiene la necesidad de creer en algo superior para dar de este modo un sentido a su vida, una moral que rija la sociedad y un poder de dominación (Iglesia) sobre los pueblos.


Por Rocío Pérez Caldora

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